Tengo la cabeza llena de patitas de moscas y el corazón de acuarela. A veces estoy tan cómoda en mi piel que me salgo de ella. Hubo un tiempo en el que fui traductora y soñé con ser intérprete, ahora pretendo ser artista. Me gusta pegar cosas y construir puentes de papel. Detesto la utilidad y el orden. En un principio intenté permanecer estable en un lugar.
Al tercer día, escapé.